Anatomía y fisiología humana – Introducción a los órganos de los sentidos

 

Por Pol García Tena

Introducción

El ser humano dispone, a nivel básico, de 5 sentidos que se encargan de captar la información del entorno, a través de 5 órganos distintos: vista (ojo), oído (oreja), tacto (piel), gusto (lengua) y olfato (nariz).

A continuación daremos un poco de información de cada uno de estos órganos.

El ojo

El ojo es un órgano par y simétrico, situado en la cara formando parte del rostro, situado en la cavidad orbitaria.

Está formado por tres grupos o zonas: la órbita, el globo ocular y anexos oculares, y la vía óptica.

  • Órbita: Son dos, son cavidades craneales, situadas a ambos lados de la nariz, en la unión entre el tercio superior y tercio medio de la cara. La órbita tiene forma de pirámide, con la base anterior y el vértice posterior, y formada por cuatro paredes: superior, inferior, externa e interna.La órbita sirve de alojamiento no sólo al globo ocular, también contiene los músculos extraoculares, la arteria oftálmica y sus ramas, las venas orbitarias, los nervios sensitivos, el nervio óptico y la glándula lagrimal. Los espacios que quedan entre las distintas estructuras están rellenos por tejido adiposo que sirve como sostén de apoyo. Su volumen aproximado es de 27 cc, altura de 30 a 45 mm y anchura de 30 a 48 mm.
  • Globo ocular: se sitúan dentro de la cavidad orbitaria, tienen forma de esfera y se dividen en polo anterior y polo posterior. Este órgano pesa entre 7 y 7,5 gramos y tiene una longitud axial de unos 23 milímetros.A parte de dos polos, el globo ocular tiene 3 capas o túnicas (fibrosa, vascular y nerviosa o interna), dos cámaras (anterior y posterior), con un contenido que incluye el cristalino, el humor acuoso, el humor vítreo, seis músculos extra-oculares y los anejos oculares (cejas, párpados, conjuntiva y el sistema lagrimal).
  • Vía óptica: es la encargada de transmitir los impulsos nerviosos que se originan en la retina hasta la corteza occipital, donde se interpreta la visión. La forman el nervio óptico (II par craneal), que se divide a su vez en 4 porciones: intraocular, intraorbitaria, intracanalicular e intracraneal; y el quiasma óptico (en forma de X), formado por las cintillas ópticas, el cuerpo geniculado lateral, las radiaciones ópticas y la corteza visual.

El oído

Es el órgano encargado de la audición y el equilibrio. Este se divide en tres regiones principales: oído externo (recoge las ondas sonoras y las canaliza hacia el interior), el oído medio (transmite las vibraciones sonoras a la ventana oval), y el oído interno (transforma las señales mecánicas recibidas de oído medio en señales eléctricas que transfieren la información al cerebro. En esta última región, también están contenidos los receptores que detectan el equilibrio.

El oído externo está formado por la oreja o pabellón auricular, el conducto auditivo externo y por el tímpano o membrana timpánica. En el oído medio encontramos la trompa de Eustaquio, la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo) y dos pequeños músculos (tensor del tímpano y estapedio del estribo).

El oído interno o laberinto, está dividido en tres áreas: conductos semicirculares anterior posterior y lateral, el vestíbulo y la cóclea.

El tacto

Se localiza en toda la piel que recubre el cuerpo humano, la cual está formada por unas terminaciones nerviosas especializadas denominadas táctiles.

La piel, repartida por toda la parte externa del cuerpo, con un espesor de entre 0,5 mm y 3 ó 4 mm en las palmas de las manos o la nuca, está formada por tres capas superpuestas (epidermis, dermis y tejido celular subcutáneo.

Su color varía según la edad, las zonas y la raza y tiene una serie de anexos como son las uñas, los pelos y las glándulas sudoríparas y sebáceas.

Los receptores táctiles de la piel son los corpúsculos de Meissner (sensibles al contacto), corpúsculos de Vater-Paccini (sensibles a las deformaciones de la piel), corpúsculos de Krause (sensibles a las bajas temperaturas) y corpúsculos de Ruffini (sensibles a los aumentos de temperatura).

El gusto

Sentido químico que sirve para darnos las cualidades de los sabores. Los gustos primarios son agrio, dulce, salado y amargo; actualmente se añade un quinto gusto denominado umami (sabroso o delicioso). La combinación de estos sabores primarios junto a las sensaciones olfatorias y táctiles, dan lugar a toda la gama de gustos o sabores.

La lengua participa como órgano del gusto, pero también participa en la masticación, deglución, succión y fonación. Esta se divide en dos porciones la anterior o porción bucal y la porción posterior o faríngea. En ella encontramos dos caras, dos bordes, una base y un vértice o punta. 

Además, dispone de músculos extrínsecos (sitio de fijación exterior a la lengua) o intrínsecos (en el interior de la lengua, sin fijación externa).

La superficie lingual presenta pequeñas proyecciones llamadas papilas linguales y que pueden ser de cuatro tipos, según la forma que adopta la mucosa: papilas filiformes, papilas fungiformes, papilas calciformes o circunvaladas y papilas foliadas.

El olfato

OlfatoEs también un sentido químico (sus sensaciones se producen por interacción de moléculas con los receptores del gusto y del olfato). Es el más sensible de todos nuestros sentidos: tienen alrededor de 100 millones de receptores del olfato.

Existen siete olores primarios: alcanfor, almizcle, flores, menta, éter, acre y podrido, olores que se corresponden con los siete tipos de receptores existentes en las células de la mucosa olfatoria.

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